Fiebre Hemorrágica Argentina
También llamada “mal de los rastrojos”, es una enfermedad viral transmitida por algunas especies de roedores que habitan en zonas rurales y urbanas de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Fe. El contagio puede darse por contacto directo con los animales, o por contacto y/o inhalación por aire de sus excreciones.
Los síntomas son fiebre, decaimiento, dolor de cabeza, dolor muscular y de articulaciones, dolor detrás de los ojos, mareos, náuseas y/o vómitos, sangrados y otras manifestaciones hemorrágicas.
La forma más efectiva de prevención es la vacuna contra la fiebre hemorrágica argentina que forma parte del Calendario de Vacunación Bonaerense.
Deben vacunarse todas las personas de entre 15 y 65 años que vivan o realicen actividades en las zonas endémicas de FHA.
La vacuna está contraindicada en menores de 15 años, personas embarazadas y/o en período de lactancia y en personas inmunocomprometidas.
No se recomienda su aplicación junto a otras vacunas: el intervalo sugerido es de 30 días como mínimo.
En la provincia de Buenos Aires el virus de la FHA circula en las zonas rurales y urbanas del centro y noroeste.
Arrecifes
Azul
Baradero
Capitán Sarmiento
Carlos Casares
Carlos Tejedor
Carmen De Areco
Chacabuco
Colón
Florentino Ameghino
General Arenales
General Pinto
General Viamonte
General Villegas
Junín
Las Flores
Leandro N. Alem
Lincoln
Olavarría
Pehuajó
Pellegrini
Pergamino
Ramallo
Rauch
Rojas
Salto
San Andrés De Giles
San Antonio De Areco
San Nicolás
San Pedro
Trenque Lauquen
Tres Lomas
Si tuviste Fiebre Hemorrágica Argentina, acercate a donar plasma
El plasma inmune de pacientes con FHA que superaron la enfermedad es el único tratamiento. Es fundamental recibirlo dentro de los primeros 8 días para aumentar las posibilidades de supervivencia.
Si ya tuviste la enfermedad, tenés entre 15 y 65 años, te encontrás en buen estado de salud y pasaron más de 12 meses desde que recibiste plasma, podés ayudar siendo donante de plasma para el tratamiento de otras personas infectadas.
* La aplicación de vacunas así como otros principios activos pueden generar efectos adversos que en su mayoría serán leves y de evolución espontánea favorable, sin embargo en caso de efectos adversos persistentes o graves, no dudes en consultar al centro de salud refiriendo tu antecedente de vacunación reciente.